87.

A cada kilometro que pasa,
a cada minuto que pienso;
cientos de pensamientos creo.
Y con ellos
veo.
Y con ellos
siento.
Y con ellos,
tristemente,
me decepciono.
Incoherencia, hipocresía
y, quizá, incongruencia.
Es lo que mis ojos ven.
Es lo que mis ojos sienten.
Junto al recuerdo
decepcionándose,
enfadándose
y resignándose también.
Quizá efímero sea lo que siento.
Quizá duradero.
Aún así, no hay arrepentimiento.
No lo hay,
aunque sea como si el pasado viviese de nuevo.

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86.

Llevaba tiempo sin escribir,
y ahora es como si se me hubiese olvidado plasmar lo que siento.
En verdad no es complicado
al menos tras una noche en vela.
Una noche, dándole vueltas.
Pero bloqueo,
y me paralizo.
Es posible que solo sea algo efímero,
pero, a veces, conociendome,
se que no lo será.
Aunque la verdad es que también dudo sobre mi autoconocimiento.
En mi cabeza todo iba sobre ruedas,
no lo voy a negar,
es que pensaba que había cambiado,
que estaba actuando diferente,
más veloz quizá.
Pero, aunque negarlo quiera,
profundamente sé que todo sigue igual,
que nada ha evolucionado,
que esta estancado.

85.

Creo que en hay un punto de inflexión en la vida de cada uno.
Un punto que define,
justo ese momento de tu vida en el que pensabas que todo marchaba bien,
que iba sobre ruedas,
pero no,
en verdad no,
y ese es el punto de inflexión.
Hay que cambiar algo, cueste lo que cueste,
por que costará,
pero hay que cambiar.
Y cuesta y duele,
la monotonía, la rutina,
tener que dejarla y salir,
cambiar.
Pero es que lo que nadie dice es que ese punto de inflexión plantea algo cuanto menos importante.

83.

Ese momento cuando te das cuenta de que los sentimientos siguen fluyendo.
Ese momento cuando te das cuenta de que todo sigue como antes.
Ese momento cuando una ilusión te alegra de una desilusión.
Ese momento cuando te das cuenta de que era otra simple desilusión.
Y ese momento cuando todo se derrumba, quiebra como si nada, y simplemente, te culpas.

82.

Noches de domingo con sabor a recuerdos,
a tirarme en la cama, escuchar música y sentir,
sentir nostalgia.
Noches de domingo con sabor a ti,
ver nuestras fotos, leer conversaciones y sentir,
sentir que aún estás aquí.
Noches de domingo con sabor a presente,
pasar, vivir y sentir,
sentir que se puede salir.
Noches de domingo con sabor a futuro,
no te quiero
pero si te pienso,
te echo de menos.
Y es que esta noche de domingo sabe a sentimientos, sabe a ti.

81.

Lo admito,
me quedé con el anhelo,
anhelo, en aquellos sosiegos mirando a la gente pasar desde aquel banco de la gran vía,
como la vida pasa,
de besarte;
quizá fue algo súbito,
pero me quedé con el anhelo.